El
primer paso en esta dirección se produce
con la adquisición de una máquina
que incorporaba cassettes, en concreto eran tres,
en uno se grababa el título y el precio
de las revistas, en el segundo los clientes y por último,
en el tercero, los servicios. Teníamos que
leer los tres cassettes a la vez para ir mezclando
los datos, era la primera vez que trabajábamos
no de forma manual sino automática, y ya
se parecía algo a la informática,
aunque muy rudimentaria.
1970 marca
el inicio de la instalación del primer equipo
informático tal y como hoy lo entendemos.
Se trataba de un ordenador Data General que entonces
distribuía Hispano Electrónica. |